4 de octubre de 2009

La Excelencia del poder de Dios. Parte I



Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros… 2Corintios 4:7

Tenemos este tesoro en vasos de barro nos dice Pablo, el regalo de la salvación que hemos recibido a través del sacrificio de Cristo es la riqueza espiritual del Padre confiada en hombres frágiles y falibles (a los que el Apóstol llama ‘’vasos de Barro’’), mas sin embargo el enfoque del apóstol en sus palabras no estaba considerada exclusivamente en un envase que algún día acabaría, sino en el valioso contenido que lleva dentro: ‘’el poder obrador de Dios’’.

Pero sin importar cuán débil o frágil pueda ser el hombre, Pablo exhorta a la iglesia a la excelencia cuya palabra en griego quiere decir: lanzamiento más allá que los demás.

Cuando tú y yo reconocemos al Señor Jesús como salvador y soberano de nuestras vidas conforme a nuestra sinceridad al confesarlo somos llenos de ese poder que es insondable en todo el conocimiento del planeta. No te digo que serás una especie de súper héroe o un extraterrestre, pero si te diré que no pertenecerás a este mundo. Puesto que comenzaras a prestar mayor atención a las cosas que no se ven, que aquellas que si se ven.

Al igual que Pablo, a lo largo de su carrera, el encontró el camino muy obstaculizado pero él nunca se detuvo a mirar la realidad natural que había delante de sus ojos, sino que decidió continuar hacia la meta que no se veía.

Hoy día nos sucede lo mismo, vemos nuestra preparación académica, profesional, laboral o ministerial muy lejos de lo que Dios nos tiene llamado a alcanzar, creemos que ya lo hemos intentado todo porque no avanzamos y olvidamos que fuimos llamados a la excelencia de Dios: ‘’ser lanzados mas allá que los demás’’, sabes por qué?, porque tú y yo hemos sido llenados de su poder que marca la diferencia en todo. Cuando el talento o habilidad que se encuentra en ti es fusionado con el poder de la fe que habita en tu interior, marcaras la diferencia delante de los demás, no habrá índice académico que te avergüence, ni carrera profesional que después de titulada no sea ejercida con calidad, en lo laboral tu esfuerzo y empeño será revestido de la Gracia del Señor y el ministerio que el Señor a colocado en tus manos lo veras fructificando en abundancia.

Quizás tu condición ahora mismo no es como lo anteriormente dicho. Pero déjame decirte que este poder no se limita aquí, es un poder que te dejara ver en plena batalla la victoria, que aunque estés derribado veras tú levantar con mayor fuerza provocando que diez miles huyan de ti.

Cristo fue enviado a esta tierra con un propósito y en su caminar, padeciendo fue lleno del poder de Dios siendo capaz de cambiar la historia del mundo en un antes y un después, hoy día tu estas aquí para cumplir un propósito donde además tienes la promesa de que cosas mayores harás en el nombre que es sobre todo nombre, solo esfuérzate.

Oración: Señor Jesús, te doy gracias porque en ti esta la última palabra siempre, te agradezco la autoridad que me has dado, hoy por el poder de tu esencia y fortaleza en mi, comienzo a tocar lo que parecía inalcanzable. Desde este momento decido poner en práctica el poder que me has dado para darte la Gloria y la Honra en todo y por todo, en el nombre de Jesús, Amen.

Reflexion inspirada de predica: Apostol Fernando Ortiz.

D.S.

comentarios

0 Responses to "La Excelencia del poder de Dios. Parte I"

Escriba su Email:


 

Copyright 2007-2010 All Rights Reserved. Ministerios Perlas de Dios