4 de septiembre de 2010

Persuasión



Esta persuasión no procede de aquel que os llama. Gálatas 5:8

En mercadeo una de las espadas más filosas que los gerentes de ventas poseen es la persuasión sobre sus objetivos. Con gran agilidad y destreza estratégica llegan a las personas colocando su producto en el mercado comercial, hacen que los consumidores de tan solo ver la tipografía de letras del producto se imaginen el sabor del mismo sin haberlo probado o aquel lujo placentero bien merecido por tan fácil medio de adquisición.

En esto consiste la persuasión, en motivar a alguien a dar un paso o hacer algo que no estaba programado a hacer.

En lo espiritual sucede lo mismo, debemos ser cuidadosos ante toda promoción que pueda venir del enemigo y no de Dios. Porque lo que a corto plazo llamaríamos bendición te aseguro que a largo plazo esta se transformaría en maldición.

El enemigo vendrá colocando su producto muchas veces lo más fácil y precioso posible para que no tan solo te imagines a donde podrías estar sino más bien cuan deleitoso seria consumir eso que no procede de Dios.

Al igual que aquel producto que tanto viste en televisión para adelgazar y te motivaste a comprarlo por eBay porque lo querías rápido y cuando apenas te imaginabas en la forma como tanto deseas estar, te diste cuenta que te motivaron a adquirir un fraude. O puede darse el caso y nos pasen tres semanas sin leer la palabra solo porque cada día y noche recibo la oferta de ver una telenovela que lo único que hace es interrumpir mi intimidad con Dios. No es que no veas la tv sino que sabemos cuándo descuidamos las cosas de Dios por váratelas del mercado mundano.

A causa de la fuerte competencia mercadologica que satanás tiene, este sale al mundo como león rugiente buscando a quien devorar con sus ofertas de pecados, mentiras y perdiciones. Amado lector debemos cuidarnos, pedir a Dios el discernimiento para poder detectar que nuestro gozo viene de Dios y no de ningún bien material o logro personal que alcancemos.

Aun en el pueblo de Dios muchas veces nos olvidamos que NOSOTROS LES DAMOS VALOR A LAS COSAS Y NO LAS COSAS A NOSOTROS. Me explico en el mundo no es lo mismo una pelota de baseball firmada por un jugador reconocido que tan solo la misma pelota sin la firma.

En Cristo sencillamente todos tenemos nuestro valor.
Si no tienes control en tus finanzas, para que entonces tienes cuatro tarjetas de créditos y una en proceso de aprobación?.

Satanás, al saber que el mercado que cubre es de naturaleza pecaminosa, siempre acudirá a las ofertas que están arraigadas muchas veces en lo más profundo del alma de su público consumidor y así como persuadió a Eva, Ananías y Safira y hasta al mismo criado del profeta Elíseo así lo intentara con quien se encuentre en frente de sus negocios malignos.

Oración: Padre celestial, oramos para que despiertes en nosotros un discernimiento mayor cada día, que podamos reconocer cuando las cosas vienen de ti y cuando no, también que aquellas ofertas que tanto nos gustan y que sabemos que no son saludables ante ti que podamos decir no y no consumirlas por más que el maligno insista, líbranos de la mala persuasión en el nombre de Jesús, amen.

Dios te bendice!
Ds

comentarios

1 Response to "Persuasión"
  1. Unknown dijo...
    4 de septiembre de 2010 a las 9:07 p. m.

    excelente reflexion.

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