“Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová? De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar David a casa de Obed-edom geteo. Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa. 2 Samuel 6:9-11
En un momento crítico, Uza quien indudablemente no era levita intento cuidar el arca del pacto y al momento de tocarla para protegerla muere.
Tenía buenas intenciones, y de seguro que era un hombre honorable para haber sido escogido para guiar en carro nuevo tal objeto sagrado de gran valor espiritual. Pero la desobediencia siempre traerá consigo la muerte espiritual o sus consecuencias físicas.
Es aquí que en medio del dramático ejemplo David entiende que esta manera no es la correcta y adecuada para buscar la presencia de Dios y mantenerla. El Señor solamente respalda su palabra y esta exclusivamente dará sus frutos.
Pero en medio del dolor David entrega y envía el Arca a Obed-edom, y este quien estaba preparado para llevar el peso de la presencia de Dios sobre su vida, sin dudar la lleva a su casa. Dice la palabra que Obed-edom fue prosperado y toda su casa, porque fue obediente de manera íntegra interna y externa siéndole fiel al Dios de Israel.
Con tan solo 3 meses transcurrido, este hombre fue bendecido conjunto a su familia.
Obed-edom, descubrió que al momento de buscar la presencia de Dios y permitirla en su vida y transmitirla en su hogar, esto desato un poder totalmente sobrenatural de bendición, descubrió que adorar a Dios día tras día era más que un servicio religioso o monótono de apariencia más bien su entusiasmo y gozo comenzó a contagiarse a los demás hasta llegar a oídos del Rey David de cuanto había bendecido física y espiritualmente a este hombre.
Y es cuando David envía a buscar el arca y traerla a Jerusalén pero esta vez sobre los hombros de estos hombres comprometidos al llamado de Dios, aquellos que habían aceptado el desafío para habitar en la presencia del Dios vivo restaurando asi su comunión y llevando la presencia de Dios al pueblo.
¿Hoy buscamos la presencia de Dios?, ¿Somos bendecidos?, ¿Hay un cambio evidente ante los demás?, ¿Nos ha servido de algo ser llamados cristianos?...
Obed-edom quiere decir siervo, y la característica principal del siervo es total dependencia de aquel a quien está comprometido. La idea no es bendición material pero cuando somos bendecidos espiritualmente Dios traerá consigo las añadiduras y esto te será a ti y a tu casa por testimonio por llevar la presencia de Dios en nuestras vidas correctamente.
Debemos estar comprometidos a hacerlo a la manera de Dios continuamente y en todo lugar y momento. Atreve a mantener la presencia de Dios a tal manera que los querrán contagiarse de lo que tienes.
Dios te bendiga.

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