
Esto me sorprendió tanto ya que esta hermosa niña que vive acuerdo a su edad (obedece a sus padres, juega, lee, estudia, es muy insistente…), sin haber experimentado la etapa de la juventud, habla de este tema con tanta autoridad como si lo hubiese vivido.
El Señor ha puesto en ella sabiduría, sed por su Palabra y discernimiento.
Entonces dice el libro de Daniel en el versículo 8 dice “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que el bebía; pidió por lo tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse”.
Luego de que el eunuco lo probó por diez días y lo comparó con el resto de los muchachos, Daniel y sus amigos fueron encontrados diez veces mejores que todos los demás del reino. Ver Daniel 1: 9-20
Debes saber que ser diferente a los demás --según a los lineamientos de Dios-- está bien. No debes sentirte presionado por el grupo que siempre esta “cool” o “in”. Tienes un GRAN propósito dentro de ti estimado (a) joven. No lo desperdicies, ¡todavía hay tiempo! Levántate de ese lugar y despierta a una nueva mañana que resplandece.
Te invito a conocer cada día más de Jesús y a encontrar ese gran propósito que El ha puesto en ti. El quiere tener una relación personal con cada uno de nosotros y está con los brazos abiertos esperándonos con un amor inalterable.
Si quieres aceptarlo como tu Señor y Salvador dile en oración: Señor, estoy aquí me presento ante ti tal y como soy. No quiero contaminarme con la comida del rey, guárdame para ti. Te reconozco como mi Señor y Salvador. Confieso que moriste en la cruz, resucitaste y estas vivo. Perdona todos mis pecados lávame y límpiame; guíame en tu camino y en tu Palabra. En el nombre de Jesús, Amén.
1 Pedro 2:9 Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido; para que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable.
1 Pedro 2:10 Vosotros, que en tiempo pasado no erais pueblo, mas ahora sois el pueblo de Dios; que no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
Hermano (a): ¡Dios te bendiga! Si hiciste esta oración por primera vez, busca una iglesia y congrégate, lee la Biblia todos los días y habla con tu Padre. El Espíritu Santo te guiará. ¡Hay una fiesta en los cielos por tu vida!
¡Bendiciones!






