Normalmente un taller de mecánica o de electricidad automotriz tiene un repuesto de piezas de vehículo, o en su defecto, tiene una tienda de repuestos al lado. Hay talleres que se especializan en una marca específica de vehículos o también, hay talleres que parecen médicos generales: Tienen de todo, desde un clavo hasta un Lamborgini Diablo o un Buggatti.
Hay hasta calles enteras que son como un Mercado de Chatarras por la gran cantidad de piezas de vehículos. En fin, en algún momento determinado necesitamos cambiar una pieza del carro y recurrimos o a un taller especializado o a esta gran feria de repuestos. El resultado es que el vehículo o vuelve a funcionar o vuelve a dañarse dependiendo de las peripecias del mecánico. Hay muchas historias de mecánicos de vehículos, pero una común es que al cambiar una pieza, te quitan una buena para ponerte otra de inferior calidad. O de mecánicos serios que te ayudan realmente.
Jesucristo hace las veces también de mecánico especializado, pero es un mecánico con un Doctorado Honoris Causa, Graduado Magna Cum Laude en reparaciones completas de Carrocería y Chasis (cuerpo y alma). Especialista en motores complicados (corazones rotos) y reparación de tren delantero (nuestros choques en la vida). Pero su fuerte es la restauración total de engranajes internos y buen funcionamiento de todas las piezas humanas posibles, desde nuestros más graves errores hasta nuestros más impecables talentos. Nos conoce tanto que con solo de vernos sabe lo que necesitamos.
Has visto algún mecánico que te repare el vehículo completo sin cobrarte? Sería realmente difícil. Sin embargo, Jesucristo se especializa en ayudarte, sanarte, limpiarte de pecado, hacerte nueva criatura y que tengas una vida plena sin prejuicios y con el carácter de Dios, sin cobrar un centavo. Te invito hoy al taller del maestro, El Restaurador, abierto las 24 horas, todos los días y puedes acercarte sin cita. Él tiene tiempo exclusivo para ti. Sus teléfonos están al alcance de tu corazón.
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros lo tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” Isaías 53: 4 y 5
Facilitado por Leandro Ferreras
Facilitado por Leandro Ferreras

comentarios
0 Responses to "Repuestos El Restaurador"Publicar un comentario